La Parábola de WILCO (2nd PART)

Wilco 2

 

 

Salud.

He estado pensando en el sentido de contar estas aventurillas privadas, pues siempre avergüenzan a uno. Imagino que a los no-protagonistas esto os provoca un “ni fu ni fa” que os hará cambiar de canal pero yo Según voy relatando esta historietilla, la verdad es que no me puedo estar descojonando mas al rememorar lo bien que lo pasamos, muy divertido.

Algunos se preguntarán el como y el por qué de esta pequeña serie de relatos. Algunos pensarán, vaya un idiota y un simplón, idolatrando a unos musiquillos de 3 al cuarto, (que hacen caca como todo el mundo), pero no se equivoquen ustedes al juzgar, y sean valientes. Estoy en mi lugar, el lugar que me corresponde. No lo puedo evitar, HAGO las cosas siendo el que soy, y hasta aquí llego. Podía quedarme en casa escuchando los discos de esta gente y pasar el resto de mi vida, flipando, viviendo del recuerdo de aquellos momentos de juventud, o seguir encallado en los Pixies o en el Manchester Sound, puede incluso que ni siquiera escuchase música. No es ninguno de los casos.

Amigos, las historias no acaban mas que de comenzar. Hay una salvaje necesidad de vivir la musica y uno suele llegar hasta el fondo, hasta aquí hemos llegado de manera natural, no se ha forzado nada. Grupos, estilos y canciones pasarán y morirán como Wilco. Pero seguiré respirando y parasitando a la música, o mas bien simbiotizándola. Me la suda, me da igual que seais puristas, o que vuestro grupo favorito sean los “New Christs”. Si es Bustamante o si te lo pasas bien bailando un pasodoble tambien me vale, como todo en la vida si no hay diversión te conviertes en fosil en vida, mira! mirate! Las huellas de la vida se petrifican en tu cara….

Pero bueno, la historia seguía así:

Meses despues me enteré de que Wilco iban a tocar en el ‘Radio City Music Hall’ de Nueva York, la noticia me dejó bastante indiferente, pirarse a un concierto a New York, me sonaba a lo de las parejas ricas que se iban a ver un musical a Broadway en un puente de 4 días. El caso es que fuí discurriendo sobre la posibilidad de reconventir lo imposible en posible. Al fin y al cabo solo era una cuestión de dolares como siempre, un poco de pasta gansa para poder visitar la ciudad de los rascacielos y ver a nuestros ídolos en el teatro mas grande del mundo. Mmmmmm…..

La locura tomó forma cuando algún Dr. Livingstone mas se apuntó -no sin apuros- a la expedición. Pronto seríamos los protagonistas de esa típica escena de película en la que el avión se aproxima a la ciudad de los rascacielos. 

A todo esto, -pocos días antes de partir- supe que el grupo estaría en esos días firmando unos libros en na tienda de NYC! Momento ideal para acercarse a decirle a esos pájaros de wilco que unos cuantos locos habían cruzado el charco para decirles 4 cosas Straight from the heart, para lo que preparé con mucho esfuerzo un largo escrito para Mr.Tweedy. En 3 minutos que nos ibamos a ver no podía contarle todo lo que llevaba pensando años.

Estabamos sobrevolando la gran manzana cuando desde la ventanilla del avión me pareció ver a Tarzán saltando al agua desde lo alto del puente de Brooklyn.

Pasamos un par de días alucinando por Central Park, Greenwich Village, y visitando unas cuantas tiendas míticas como Tower records y otras cuantas donde tenían TODA la música. Prendimos algún alijo descontrolado de discos. 

El día de la firma de discos nos acercamos a la tienda tras bebernos unas cervezas prohibidas en la vía publica -en pleno barrio del Soho- Hicimos un buen colega -Rob- en la cola hasta que el grupo llegó, se instaló y la gente comenzo a entrar.

Nos toca… Wooo Hoooo!  Los tipos -claro- alucinaron con el despliegue de haber llegado hasta allí y sobre todo de vernos tan contentos. Le hice entrega a Jeff tweedy de la “carta” que había terminando in extremis en Central Park mientras mis amigotes piropeaban a las modelos que pasaban a derecha e izquierda. 

Fue la apoteósis en 3 minutos. Salimos y fuimos a por mas cervezas. Ya no había quien nos parara, ni siquiera para evitar echar una meadita en pleno centro de New York. Las cervezas…

Decidimos esperar a que el grupo acabara y saliera de nuevo a la Rue, y en esto que el manager del grupo Tony Margherita aparece por allí. Joder! MMMM… Aquí está la solución, ni corto ni perezoso, me acerco hasta el y ante el estupor de mis compañeros de viaje le suelto: TONY, I KNOW IS A DIFFICULT THING!!! Bueno… le dije eso y que a ver si nos podía conseguir unas entradas para el primero de los 2 conciertos que iban a dar en los 2 días siguientes (solo teníamos entrada para el 2º día) El “notas” va y se saca una tarjeta del bolsillo diciendome: David sois acojonantes, haré lo que pueda. Toma, llámame mañana. Delirio total. El grupo salió y ahí estuvimos agasajandonos mutuamente con lo mejor de cada uno. Recuerdos míticos en forma de foto.

Esa noche acabamos borrachos de alegría y de todo en el mítico CBGB  que ya estaba en las últimas pero que se mantenía digno y autentico como siempre. Nada de Hard Rock Cafes.

Al día siguiente, tras varios intentos telefónicos infructuosos, y sobre todo tras luchar con no caerse del guindo unas cuantas veces, el cabronazo de Tony nos llama para decirnos que podemos pasar a recoger las entradas por el teatro. Vaya potra joder, unas entradas del copón!! Fila 6. Mas euforia y casi que nos comíamos la ciudad.

El chiringuito llamado Radio City Music Hall era bestial, los conciertos estuvieron bien pero no llegaron a lo de Barcelona. Estuvimos ambos días con ellos tras el concierto, nos hicimos algunos regalos mutuos, conseguimos el “Set List” nos firmaron unas cosillas y Glenn Kotche me regaló un par de baquetas semi acústicas, que precisamente he estrenado hace un mes. Nos juramos amistad eterna entre abrazos. No se lo que verían en nosotros.

Los dias en la ciudad del 11-S acabaron con un concierto tributo a los RAMONES en un club donde estuvo el hermano de Joey, Marky, Tommy y CJ Ramone, The Strokes, Josh Homme, Blondie y unos muy bravos compadres mejicanos con los que bailamos pogo como posesos. Rematamos con las mejores hamburguesas de NYC en palabras de Rob localizador de escenarios neoyorquinos en las películas de Scorsese. 

Cogimos el avión de vuelta y no aterrizamos, nos quedamos en la nube. Tocamos tierra algunas semanas despues en forma de una de las mas enormes tormentas de granizo que se recuerdan.

 

 

CONTINUARÁ….


LA PARADINHA de WILCO 2

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