RINCÓN NAVIDEÑO

Merry Fuckin’ Christmas!

Aqui esta el mazapán que os endulzará la Navidad.

La Reinvención es un hecho, es un posible al menos. Y nunca, nunca por vuestro bien desecheis -si se puede- la opción de la reinvención. Reinvención de uno mismo, de costumbres, de la Navidad. Todo desaprendiendo. Si es que es posible soportarlo…

Vuelvo por estas fechas -de manera inédita- a un renacer de imagenes, de sentimientos, de sabores y olores, de estremecimiento de corazón al ver a mi niño Jesús particular (el mesias del siglo XXI) campar a sus anchas por la casa, jaleando y disfrutando. Y parece que fuera yo aquel pequeñajo, de mirada perdida en nada mas que mi bola, ajeno a tantas cosas, tan concentrado en mi objetivo chiquitín de alcanzar la pelota o el cochecito, y gritarle, bailar, y llevarlo a otro sitio. Por momentos sintiendo como si solo existiera yo, aunque por detrás bien noto el respirar de mis papis. Me he sentido feliz volviendo a mis primeros años o meses de bambino. Y se que éste -mi hijo- tambien se siente así.

Es por ello que no solo es conveniente, sino tambien necesario para mi y para su mamá el dejarse llevar por este impulso renacentista.

Ah! La navidad… estamos jodidamente atados a nuestra infancia. Que se lo digan a Charles Foster Kane. No puedo tener mejores recuerdos que los de la llegada de la Navidad y ver aparecer a mi padre con algo nuevo a casa, la única ocasión del año. Recuerdo cuando trajo la TV a color. Necesito acudir cada año a la Plaza Mayor aunque sea a ver las figuritas del Belén, necesito regresar a ese momento de la infancia -tan lejano ya- en el que iba con mis padres a la Plaza Mayor, comiamos un bocata de calamares, y volviamos a casa a montar el belén, con su musgo, con su fondo azul.

Necesito volver a hacer lo mismo, a pasarle eso a mi hijo lo quiera o no, de manera irracional, casi animalmente. Aunque estoy seguro que el lo recordará para bien el resto de su vida. Es la manera que los padres tienen de dar amor. Y es el acto banal y mega-profundo que forja una existencia y da un sentido a la vida.

Hace ya un tiempo que me siento excitado (debido al impulso renacentista) pensando en estas primeras reales Navidades para Sir Rafael y en cómo íbamos a decorar la casa. En como nos lo íbamos a montar. En concreto, cómo iba a ser nuestro rincón Navideño, con lo que yo crecí: El Belén. Y comencé a discurrir, o mas bien comenzaron a venir a mi las ideas acerca del porqué del Belén, de su historia y de su significado. Y me gusta tanto… ¡Cómo no! Si soy yo, joder! Soy yo, son mi fondo, mi base, en torno a la que todo ha crecido, para bien y para mal…

Y me doy cuenta de que esa historia, ya se quedó vieja para mi, para todos. Observo la decadencia del espíritu navideño. La archifamosa del ultra-consumismo, de los regalos vacios, del banquete de Navidad en el restaurante con los amiguetes. Pero hay mas, mas decadencia. En otro tiempo, hace no mucho, al menos estaba esa historia sobre los pobres, la compasión, el amor, el bien, sobre la humildad. Un tipo de Amor, que quizás se pierde.

Soy capaz de reconocer todos esos valores y aceptarlos por buenos, pero no logro encajarlos en este contexto histórico-vital en el que me encuentro y os encontrais.

Como buen educado en el cristianismo lo primero pido perdón (puta culpabilidad) y digo -dije hace ya algún tiempo- ¿Religión? No. Al mirar mas hondo ya no veo la religión como norte de nada.

Tras años pillando el bajón navideño, instintivamente nace ante mi la idea de reinventar el Belén. Si claro, de reinventar la navidad.

En serio… Es algo mas que un “Rock and Roll Belén”, yo tambien he tenido -en el estadío mas primigenio y primitivo de este proyecto- la tentación de colocar al Little Joey Ramone ocupando la camita central del portal de Belén, posteriormente le vi mas en la figura de San José y bueno, finalmente ha sido él, el que se fue por (largas) patas del chiringuito.

Pero es quizás un Belén que recoja nuestra existencia, la impresión que la vida ha dejado en este colgaillo-YO, hasta ahora. Y como le decía a mi alter-higo hace un rato cuando me preguntaba acerca de la esencia: es el amor. Todo el amor que seamos capaces de abarcar con una historia, nuestra historia. Es bestial, teniendo en cuenta que la vida somos nosotros la que la moldeamos, y hacer un Belén es -sin duda- moldear nuestra vida, nuestra historia tambien.

VEO INDISPENSABLE VUESTRA COLABORACION EN FORMA DE FANTASIA, IMAGINACION, INOCENCIA Y AMOR DE LA TALLA DE UN NIÑO.
Sabemos que el amor es nuestra única religión y/o Dios.

Necesitamos un decorado, una historia para niños y las ideas sobre la que flota la historia.

Esto acaba de comenzar y como todo proyecto que merece la pena es A VIDA. Mas que nunca me gustaría que compartamos las ideas.

Y comencé a ver cosillas para poner como Belén, y ya tengo unas cuantas como decorado beleniano, y tengo ya el fondo de unas cuantas cosas que la historia recogerá. Pero aun falta mucho aunque sospecho que al mismo tiempo ya tengo una enormidad estando en ello. Renaciendo.

Me encapriché para el futuro nuevo Belén con un juguete que es una montañita nevada por la que descienden unos esquiadores, luego vuelven a subir y así todo el rato. Entré a la tienda a verlo, volví a a pasar por el escaparate a hipnotizarme. Estaba ilusionado, hasta que conocí su elevado y a mi entender exagerado precio de 120 pavos. Al segundo día cuando, fuí a verlo y preguntar el precio la chica de la tienda me aclaró el porqué de su elevado precio:

Es que tiene melodias, el otro día cuando viniste no estaban sonando.

E insistió en subir el volumen de unos típicos villanciscos de origen americano made in China, muy insoportables. En ese momento pensé: ja, ja, yo ya tengo mis melodias. Déjalo.

Y comencé a pensar en las melodías que sonarán en mi Belén. Estos son los villancicos. Y vendrán mas. La música de fondo de ese nuevo complejo urbanístico por el que trabajo duro para levantar.

Sirva como regalo, como felicitación, como esperanza de futuro para aquellos seguidores que se apunten a reinventar su Belén, y a los demás tambien.

Y especialmente a los pobres. Y a los que mas lo necesitan, que esos no se muy bien quienes son.


Tal y como me enseñaron mis papás y yo haré con mi Mesías particular.

BORN TO RE-BORN/// FELIZ NAVIDAD

5 pensamientos en “RINCÓN NAVIDEÑO

  1. Grande, Yekini!!!!

    Te entiendo, te entiendo, sí señor. La mía está hecha una Santísima Máquina, lo más bonito del mundo. Vivan los pastorcillos!!! Viva Neko Case!!!

  2. Pingback: CUENTO DE NAVIDAD « EL RECOPETÍN

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