PIXIES PIXAR

Tengo la seguridad que algún dia los PIXIES sonaran en alguna película de PIXAR.

Lo tienen todo para reventar alguna escena de PIXAR, y yo se quien lo va a hacer.

Uno de mis grupos favoritos, grupo genial. No tengo ninguno de sus cd’s pero tengo todas las cintas originales ultra trilladas en la multitud de walkmans baratos que pasaron por mi manos en aquella época de trenes suburbanos. Auténticos manifestos de por que uno está aquí ahora mismo. Esa rica sensación conocida por todos los privilegiados que alguna vez han achicharrado una cinta cara A cara B cara A cara B cara A cara B, desgastado el interior de las carátulas de tanto mirarlas (4AD en este caso) empollado los créditos, nombre de los productores (Gil Norton) y ahogados en desilusión cuando no venían las letras de las canciones(…)

Que hijos de puta. Se separaron en el peor momento posible. Que hijos de puta!! Me jodieron la vida el dia que leí en algún fanzine que se habían separado. Ganas de ahorcarme por no volver a escuchar nuevas canciones de ellos y ganas de cortarme las venas al tiempo que metía los dedos en el enchufe con la cabeza dentro del horno de gas por no haber ido finalmente a verlos cuando tocaron en Madrid. Es la muesca mas dolorosa en mi revolver.

Esta bien, voy a contar la batallita 100% REAL Y VERÍDICA:

Corria el 1989 cuando yo tenia 17 palos y asistí a mi primer gran concierto: RAMONES en el Pabellón del Real Mierdid. Fue mi primer gran concierto mas allá del polideportivo de mi pueblo y los conciertos de Jarcha, Mocedades, e infinidad mas en el parque de atracciones años atrás, muy cansinos para un pequeñajo tras un dia de batalla total en las atracciones. Mi vieho hacia cola y nosotros montabamos una y otra vez del tirón en TODOS los cacharros. Pero ese bello gesto de amor tenía un precio. Cuando mas reventado estaba, con un dolor en las corvas increible, después del concierto teníamos que ir a la puerta de camerinos para que mi padre saludara a los artistas o les pegara una voz entre una gran multitud que hacía lo mismo mientras yo estaba ya practicamente dormido y mi padre cargaba -ya frito del todo- al rubio, mi hermano. Esa insana costumbre se ha clonado en mi persona y me lo ha dado todo en la vida, brindándome momentos de flipada y delirio por ver de cerca a mis ídolos, llevandome incluso a compartir escenario y cocina con alguno de ellos. Es por eso que tengo la certeza que los Pixies acabarán en una película de Pixar. Yo supuesto seguiré haciendo lo mismo con mis pequeños y que esto rule hasta la eternidad.

Decía que corría el 7 de febrero de 1989 cuando desembarcabamos en autobús de linea en el foro y emergimos de la boca de metro en “La Paz”. Nos rodearon miles de chupas de cremalleras, millones de litros de birra, y trillones camisetas a la venta por el suelo. La multitud como enloquecida, pareciera que estábamos todos en el primer gran concierto de nuestra historia. Sensación de flotar, y arrastrados por la muchedumbre vivir de unas horas de subidón sin parar de saltar ni un solo puto segundo del concierto. He analizado años mas tarde, que mis coleguillas y  yo no estabamos ahí como locos con una energia envidiable por las canciones de la leyenda RAMONE, conociamos ya muchas por el Ramones-Mania y algún otro album, pero nada que ver con el fanatismo y paranoia ramoniano que manejo actualmente. Era todo el enorme subidón de estar allí entre toda esa people como tu, viendo a tus ídolos viviendo estas nuevas y embriagantes sensaciones. Era puro frenetismo, felicidad y energia en la olla a presión de uno mismo, y a su vez metidos dentro de otra gran olla a presión de la marac POGO. Sé que los que estuvieron allí y lean esto estarán cerca de llorar.

Un año despues en la siguiente visita fue cuando se me presentó Inés Sastre antes del concierto y bailamos todo el concierto juntos, desbordado por el DOBLE E INCREIBLE buen rollo.

Era una tierna edad para un tierno chaval como era y soy yo.

Meses mas tarde, unos chavalotes de mi pueblo que ya manejaban buga (FORD FIESTA XR2i),de los que partían el bacalao a base de bien en el village me pillaron en la parada del autobús a Madrid.

-Eh! Subes?

-Vale…

Allí desde el asiento de atrás escuché como se decian…

-Tio, tenemos que ir a los Pixies, los Pixies son la polla tio, son acojonantes… Y me dicen: Tu vas?

-Que va, no se, no creo, está chungo. ¿Cuándo? Bueno… estuve en el de los Ramones y fue increible.

-Ah si? Qué guapo tio…

El tema comenzó a rular en mi cabeza como si estuviera hipnotizado por esos troncos y pensé: TENGO QUE IR. Pero aquello se diluyó cuando me di cuenta de que caía en el dia grande de las fiestas de mi pueblo: el Domingo 17 de septiembre de 1989. Me cago en la puta… Tira mucho la música, pero a los 18 tambien tira mucho el rabo y las ganas de juerga y lo dejé estar y no fuí., con la esperanza de que habría otras oportunidades. A la mañana siguiente en el encierro novillero de las fiestas vi a lo lejos a los pavos del coche luciendo gafas de sol. Fui corriendo hacia ellos y les pregunté…

Eh chavales! Cómo estuvo?

-Joder chaval, increible, aquello fue surrealista, enorme.

-DIOOOOOSSSS…

Ahí quedó todo, unos dias despues pusieron en Radio 3 ese concierto en la Universal Sur de Madrid y aun lo tengo grabado de la radio. El primer original que me pillé fue meses mas tarde el Bossanova y escuché 3 millones de veces la cara A y cuando la pulí 3 milloness de veces la cara B. Fue en ese orden.

El primer dia que salió “Trompe Le Monde” el último album que grabaron bajé a Discoplay, a la ciudad, a pilllarlo y poco despues llegó el día fatal en que anunciaron su disolución.

No se lo he perdonado a esos cabrones, a pesar de que el dia en que salió a la venta el primer album de Frank Black (que hijo de puta mira que cambiarse el nombre con lo que molaba) bajé a pillarmelo tambien en cinta, mas que nada por que no tenía CD. Era bueno, pero no era ni mucho menos lo mismo.

Poco después de esto conseguí un trabajillo como pincha en un garito 100% puro heavy metal de mi pueblo al que acudian solo unos cuantos heavys con el uniforme reglamentario a emborracharse con los dueños. Y aquello me cambió la vida, hasta el punto de que al cabo de un año o así andaba chapando el garito a las 4 de la mañana regalando como Bis a la gente sobreexcitada que llenaba a reventar el garito con el ISLA DE ENCANTA de los Pixies (pinchado en cinta) al máximo de volumen. Se convirtió en un clásico y todavía me encuentro de vez en cuando a alguien que me lo recuerda.

Y así se acababa la noche, dependiendo de lo pedo que estuvieran los dueños que me permitieran poner el tema de la muerte o no, que solía ser el “I Wanna BE Yor DOG” esta vez con las luces del bar totalmente apagadas. Hablamos de las del interior por supuesto.

Ser pincha es de lo mejor que le puede pasar a una persona que le gusta la música. Y con 20-22 palos es la puta bomba para el futuro de uno.

Pero nunca les perdoné a los Pixies el que se separarán, pasé pagina tras el fiasco de todas escisiones  y reencarnaciones que han tenido despues, aunque fui a ver a las Breeders en el 94 y me pasé medio concierto sentado en el suelo del baño rodeado de orín, con un enorme “amarillo” resultado de mi escasa práctica en el noble arte de fumar.

Les he hecho el vacio, su hueco lo han ido rellenando otros grupos y músicas que me liberaron de su traición. Al fín acudí a uno de sus conciertos, fue justo a continuación de la primera vez que vi a Wilco en 2004, Barcelona. Pero despues de tan memorable noche no podia hacer otra cosa que retorcerme de felicidad de la risa por la hierba del recinto. Me parecieron horribles, a pesar de que curiosamente la mayoría de la gente había ido a ver a los Pixies. Además se rumoreaba que solo tocaban por la pasta, y los amantes de los de Boston vaya si lo notabamos. Paradojas de la vida… Wilco teloneando a Pixies en 2004. ¿Quién estaba mas en forma?

El legado que dejaron es único, y su vacio insustituible. Nunca hubo, no habrá un grupo como ellos, por la singularidad en su manera de tocar las guitarras, su sonido, su temática. Autores de algunas de las canciones mas redondas que ha parido la música y bla. bla. blah Siempre me he preguntado de donde y cómo coño han salido estos tios, y  otros muchos grupos como este con una singularidad tan definida y que han hecho historia, véase Sonic Youth, R.H.C.P o los propios Nirvana por poner ejemplos recientes que han llegado incluso a convertirse con el tiempo en productos de consumo masivo e icónicos. Que lejos queda eso de Bisbal o los Hombres G.

Esta semana he destapado un baul con discos y ha sido una regresión de las que ya no suelo permitirme pero que me está haciendo sentir muy feliz y satisfecho por todo lo vivido. E insisto, es lo que me hace estar seguro de que algún día, la persona a la que he grabado este disco, un compañero de curro, un amigo soñador de solo 22 tacos pero que ya me da mil vueltas, acabará trabajando para PIXAR y haciendo sonar a los PIXIES en alguna escena.

CREËTELO…

Un pensamiento en “PIXIES PIXAR

  1. Genial, he disfrutado con la lectura, además de encontrar ciertas similitudes. Destaco una frase: “El legado que dejaron es único, y su vacio insustituible. Nunca hubo, no habrá un grupo como ellos, por la singularidad en su manera de tocar las guitarras, su sonido, su temática.”. Aunque a mi no me disgusta que se separe un grupo si el legado es tan extraordinario y sin fisuras. Dicen que van a grabar un nuevo disco, espero que no la pifien. Saludos.

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